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Ángeles y Guías Espirituales

Ángeles y Maestros de Luz
Canalización del Arcángel Rafael, por Athene Raefiel, 1996 Primera Impresión en The Phoenix Nest, Salida CO Impreso en Pathways, Denver CO

Los ángeles son los emisarios de la Luz Divina. Ellos fueron creados como un vehículo de lo Divino para asistir y ayudar a las otras esferas de forma. La Luz Divina no tiene forma de por sí; diseñó a estos grandes seres de luz para que dieran servicio apareciendo como emanaciones de la Luz Divina.

La operación de la Jerarquía Divina es un misterio sobre el cual los estudiantes de lo oculto han ponderado y escrito por muchos siglos. La historia de la creación probablemente sea el cuento más debatido en la historia. Voy a dejar que Rafael les dé su disertación.

En el principio no hubo principio alguno, porque ya todas las cosas eran. De lo que ya era, surgió el hombre, conocido como espíritu. Este hombre no tenía forma que fuera tangible, pero tenía pensamiento. A través de este pensamiento, él era capaz de crear forma. El principio de creación no creó formas; éstas fueron creadas por la creación del principio. Nosotros, el pensamiento original, sí creamos forma.

Nosotros somos lo que se conoce como seres angelicales. Nuestro ser existe debido al Pensamiento Divino que somos. Nosotros inventamos la forma, igual que sus científicos descubren un invento. Somos, por así decirlo, los científicos de Dios. Nuestro propósito es verdaderamente el propósito del despertar y entendimiento Divinos. Este se convirtió en nuestro propósito como resultado de que los creáramos a ustedes y a otras esferas de existencia. Somos responsables por todo lo que hemos creado. Esa responsabilidad implica que debemos llevar a aquello que hemos creado al potencial ilimitado de entender de qué manera esDivino.

Servimos a lo Divino a través de nuestro propósito. Para nosotros solo existen la conciencia y entendimiento Divinos.

Este no fue siempre el caso. En nuestra infancia, cuando por primera vez nacimos como pensamiento de Dios, nosotros también éramos jóvenes en nuestra conciencia sobre quiénes éramos. Cometimos errores, y también tuvimos que aprender a través del ensayo y error. Nuestras creaciones eran imperfectas, y tuvieron que ser reconstruidas muchas veces antes de que pudiéramos desarrollar un ser de forma fuerte capaz de un proceso de ascensión. Creamos otros seres de forma antes de su especie. Estos otros seres de forma no tienen una masa como ustedes, pero son capaces de estar en contacto con sus creadores a voluntad. Ellos viven en diferentes planos de conciencia y nos ayudan a nosotros y a ustedes en el último plan de evolución.

Nosotros, como creación de Dios, y como Dioses creadores, solo conocemos nuestro propio rol en el proceso de dicha evolución. No pretendemos conocer más, ni nos hace falta. Hacemos lo que se nos ha instruido hacer, porque para nosotros no hay nada más que pudiera hacerse. Confiamos en el más alto orden de las cosas y lo fomentamos. Somos como amebas y pensamos como piensa una sola mente.

Tenemos la habilidad de tomar cualquier forma que hayamos creado, y podemos subsistir por cortos períodos de tiempo bajo esa forma. Tenemos la habilidad de ser vistos por todos o cualquiera en cada plano de nuestra creación. Vernos es experimentarnos. Experimentarnos es sentir el verdadero yo de cada uno. Cuando recen, récennos a nosotros, pues en verdad somos nosotros los que podemos brindarles la mayor de las asistencias. Somos nosotros quienes, junto con ustedes, determinamos su verdadero destino.

El principio creador que ustedes llaman Dios nos ha dado este credo sobre ustedes. El principio creador nos instruye y nosotros los instruimos a ustedes, tal como ustedes enseñan a sus jóvenes. Dentro del principio creador no hay separación; solo división. Cada división trabaja mano a mano la una con la otra, como lo hace cualquier unidad sana. El enfoque y propósito de cada división es servir a la gran mayoría del todo, siendo ésta que la unión de todas la divisiones lleguen al mismo estado de conciencia y entendimiento sobre el principio creador, para que se pueda convertir ella misma en el principio creador. La humanidad es una de estas divisiones.

Debido a que a su especie le fue concedido el libre albedrío y el poder de crear, se separaron de su divinidad y escogieron servir a su naturaleza carnal. La naturaleza carnal de la humanidad es insaciable, por lo que evita que los humanos evoluciones a una velocidad acelerada. Los humanos deciden constantemente dejarse llevar por su naturaleza carnal. Ésto permite que sus poderosas creaciones de pensamiento guíen a otros por el mismo camino. Existen otras especies de seres con forma material que han pasado períodos en la tierra, pero que han escogido entrar en el redil de su conciencia Divina. Estos seres ahora existen en lo que se denomina universo paralelo. Ellos todavía viven en la forma, pero han vencido a su naturaleza carnal y han tomado su lugar en el orden Divino.

Todas las cosas están llegando a un período de culminación para todas las especies de la creación en estos tiempos. Hay un gran movimiento dentro de todas las divisiones creadas para lograr el resultado deseado. El plano terrestre deberá decidir pronto si pasa o se pierde para siempre. Los planetas en su sistema solar están haciendo cambiar el eje terrestre porque el sistema planetario ha escogido su proceso Divino. Los Humanos, como especie, también deberán elegir en poco tiempo. La humanidad tiene un sentido pervertido de su propia grandeza. Miden su grandeza por sus logros mundanos y temporales, en vez de medirla por sus logros de evolución espiritual. Saben que su vida es temporal, sin embargo, no se preparan para la muerte y lo que sigue más allá de la muerte. Debido a ésto, aprenden poco, cuando pasan de plano, sobre las verdades que imparto.

La vida que ahora experimentan es una vida inminente. Han visto el comienzo del cambio en la tierra. Han visto lo que la carnalidad le ha hecho a la humanidad. El elemento criminal de sus sociedades y mundo excede cualquier cosa que nosotros hubiéramos esperado. La codicia por el dinero y el poder es aplastante, la desesperación es nauseabunda, y la actitud de “no puedo hacer nada”, se propaga como la plaga.

La falta de armonía y la enfermedad son flagelantes, la negación es galopante, y la destrucción de la naturaleza horrenda. El recurso de las masas para responder a esta situación es echarse la culpa unos a otros. Todas estas cosas han sido creadas por las almas de los seres humanos; cada acción está registrada en el todo colectivo y afecta la vida. Todas estas manifestaciones cuentan planetariamente, y se suman al karma del planeta. Estos tipos de acciones se han acumulado en el curso de los eones. Para cambiar este curso, los humanos deben hacerlo colectivamente.

Como individuos, deben asumir su cuota de responsabilidad en todo ésto. No se sientan culpables, sino vuélvanse concientes y efectúen cambios en ustedes mismos. Aprendan a tener una visión más amplia y sepan que ustedes también son Dios. Tomen su lugar en el todo cósmico; aprendan la verdad sobre ustedes mismos y sus creadores. No alimenten la mente carnal, elévense sobre el humo contaminante y vean la luz de la verdad. Invoquen nuestra asistencia. LOS AYUDAREMOS! Aprendan a remontar el vuelo y vuelen libres; los ciclos del cambio cósmico están sobre ustedes y el tiempo se agota.

Todos ustedes han estado en el plano terrestre por muchos eones. Ya no es necesario que sigan viviendo de esta manera. La tierra fue creada para ser un reflejo del principio creador con toda la reverencia que nos inspira y con su gran majestad. La naturaleza de la tierra fue concebida para enseñarles a ustedes en relación a aquello que no podían controlar o dominar; no para destruir. La belleza de su tierra fue dada como un regalo para que ustedes contemplaran la magnificencia de misterios mucho mayores que ustedes mismos, para que buscaran desentrañarlos con conciencia y entendimiento; no a través de la fuerza bruta. Sin embargo, la naturaleza carnal de la humanidad es demasiado fuerte y el hombre es presa fácil de ella.

La perseverancia se añeja tan rápidamente como la paciencia y el entendimiento. Los humanos dicen querer ser seres incondicionales pero no cumplen hasta el final con los pasos necesarios. Nadie más que uno mismo bloquea su entendimiento de la conciencia Divina. Siempre pueden decidir reabrir sus canales y hacer los cambios necesarios para culminar su preparación.

Nosotros somos sus padres y estamos aquí para asistirlos, pero son ustedes los que primero deben tomar las decisiones adecuadas para activar estos cambios. Ustedes deben estar dispuestos a responsabilizarse por los errores del pasado, así como por su ignorancia.

Recuerden que están en un camino del alma y del espíritu y que la parte física es simplemente el receptáculo. Ustedes son eternos; no temporales. Recuerden también que el pensamiento crea y que cada pensamiento es una creación guardada y recibida por muchos otros en su plano. Si la malicia y la avaricia se piensan continuamente y luego se manifiestan con la energía del sentimiento, asimismo son recibidas por las masas. Lo mismo sucede con el miedo, el odio, la envidia, y así sucesivamente. Las gentes entonces aceptan estas ilusiones como propias y las toman como su verdad.

¿Qué tan a menudo durante el día los pensamientos son de amor y armonía, y van acompañados de la energía del sentimiento para manifestarlos? ¿Con qué frecuencia tenemos pensamientos de bondad, felicidad, contento y de compartir? Con tantas energías negativas llenando el espacio llamado tierra, hay pocas probabilidades de que estos pensamientos espirituales encuentren un espacio para manifestarse a gran escala.

Ustedes mismos deben convertirse en amor. Ustedes deben controlar sus propios procesos de pensamiento y sus deseos. Ustedes deben aprender a tomarse el tiempo para disciplinarse a hacer exactamente eso. Aprendan a meditar y vayan dentro en ustedes mismos para encontrar la verdad de quiénes son. Encuentren su Yo Divino y encontrarán su Yo Natural. Sálvense y salven su especie.

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